2.3. La Radio en Silencio (The Radio in Silence)#

A las seis de la mañana, salimos del Jamboree . La niebla del puerto se levanta lentamente sobre los tejados del Barrio Gótico . La Plaza Real está vacía , pero en el aire hay una vibración extraña, una tensión que se puede sentir en la piel . De repente , las campanas de la Catedral de Barcelona empiezan a sonar. Es un sonido constante, lento, metálico y muy pesado . Tolón, tolón, tolón. No es un día normal. Las campanas anuncian algo grande.
Caminamos rápido , pegados a las paredes de las casas, hacia el bar Marsella. Mis botas hacen ruido y Javier tiembla a mi lado bajo sus mantas húmedas. Llamo a la puerta trasera con el ritmo de tres golpes rápidos y uno lento, el de siempre. Carmen nos abre la puerta inmediatamente. Lleva una bata gruesa de lana gris sobre su ropa y tiene los ojos muy rojos. Se nota que no ha dormido en toda la noche, esperando noticias nuestras.
—Entrad rápido, por favor — dice ella con voz nerviosa , mirando a la calle oscura antes de cerrar con tres vueltas de llave .
En el interior del bar, todo está en penumbra. La radio pequeña de plástico sobre el mostrador de madera está encendida . Solo hay estática y un silencio de fondo que pone los pelos de punta. Nos acercamos al mostrador. De repente, la música militar se corta . Una voz oficial, grave y temblorosa de un locutor interrumpe el silencio de la transmisión:
—Españoles… el Generalísimo Francisco Franco ha muerto .
Carmen se lleva la mano derecha a la boca. Llora un poco en silencio y se limpia las lágrimas con el delantal de trabajo . No es un llanto de dolor ; es la tensión acumulada durante casi cuarenta años de dictadura, miedo y silencio en las calles .
—Ha muerto en su cama del hospital —susurra ella con los ojos fijos en la radio.
—¿Qué va a pasar ahora, Héctor? ¿Va a haber otra guerra civil? Tengo miedo de los militares.
—No lo sé , Carmen. Nadie sabe qué va a pasar hoy. Pero hoy los Grises van a estar más nerviosos y agresivos que nunca. Nadie sabe quién manda en este momento en Madrid. La cadena del poder se ha roto — digo yo, mirando mi vaso vacío sobre la barra .
En ese momento, la puerta que conecta con el callejón trasero se abre con un golpe rápido. Entra Solange. Lleva una chaqueta de lana azul y tiene los ojos muy hinchados de llorar. Al ver a Javier vivo y de pie , corre hacia él con desesperación. Lo abraza con tanta fuerza que casi lo tira al suelo .
—¡Javier! Pensaba que estabas muerto. Pensaba que la policía te había llevado a Via Laietana —dice ella llorando, primero en francés y luego en español.
—Estoy bien, Solange. Estoy a salvo. Héctor me ha ayudado y me ha sacado del puerto —dice Javier, devolviendo el abrazo con los ojos cerrados.
Los miro en silencio. Son jóvenes , apenas tienen veinte años . Tienen ideales hermosos, amor verdadero en sus ojos y mucho miedo en el pecho . Yo ya no tengo ideales. Solo tengo mucho frío en los huesos y un cuaderno de plástico negro en mi bolsillo húmedo que pesa como una tonelada.
—Javier, te vas a quedar aquí en el piso de arriba con Solange y Carmen. Es una orden directa —digo con toda la firmeza de mi voz. —Morales os busca a los dos. Tiene rabia y es peligroso. Pero hoy la policía de la comisaría tiene problemas mucho más grandes que buscar a dos estudiantes. Toda España está mirando a Madrid y los jefes policiales están asustados por su propio futuro.
—¿Qué vas a hacer tú, Héctor? ¿A dónde vas con esa ropa mojada? —pregunta Solange con preocupación.
— Voy a visitar al señor Carlos Boix. A su gran casa con jardín en el barrio de Sarrià. Es hora de terminar este trabajo.
—Es una locura total, Héctor. Ese hombre es muy poderoso. Tiene amigos en el gobierno y en el ejército —dice Javier, dando un paso adelante. —Y el Inspector Morales puede estar esperándote en su casa. Te va a matar si te ve.
—Tu padre era poderoso ayer con Franco vivo, chico. Con Franco muerto, su dinero sigue siendo muy útil, pero su influencia política y sus amigos en Madrid están en el aire. Todos tienen miedo hoy. Y yo tengo la única prueba de su corrupción con la policía —toco el cuaderno húmedo dentro de mi abrigo . —Carmen, ponme un café. Solo café negro. Muy caliente y muy fuerte . Esta vez sin azúcar y sin una gota de brandy . Hoy necesito tener la cabeza muy fría y pensar con absoluta claridad.
Carmen me sirve el café negro en una taza pequeña de porcelana. Bebo el líquido amargo, caliente y oscuro de un solo trago . Siento cómo me despierta el cerebro .
Salgo al exterior del bar. El sol empieza a salir tras la niebla. Las calles del Raval están desiertas de personas, pero en muchas ventanas se escucha el sonido de las radios encendidas con música clásica y noticias. El aire de Barcelona hoy huele a cambio, a miedo y a un invierno frío que empieza hoy mismo. Cojo la navaja en mi bolsillo derecho, toco el plástico del cuaderno en mi pecho y camino hacia la parada de taxis de la Rambla. Es hora de hablar directamente con el poder de esta ciudad.
Vocabulario#
- Vibración: Vibration / Feeling
- Acumulada: Accumulated / Built up
- Hinchados (Hinchado): Swollen (swollen eyes from crying)
- Abrazo: Hug
- Tonelada: Ton
- Firmeza: Firmness
- Claridad: Clarity
- Amargo: Bitter
- Delantal: Apron
- Penumbra: Dim light / Half-shadow
Grammar Note#
- Passive voice with “se” (Impersonal Se):
- Se levanta la niebla (The fog rises / is lifted).
- Se abre la puerta (The door is opened).
- Se anuncia la muerte (The death is announced).
- Future tense / Probability:
- ¿Qué va a pasar? (What is going to happen? - Near future ir a + infinitive).
- Los Grises van a estar más nerviosos (The Grises are going to be more nervous).