2.6. Sombras y Luces (Shadows and Lights)#

Tengo el sobre grueso con el dinero y los dos billetes de tren en la mano. Carlos Boix ha cumplido su palabra de forma rápida. Sé que no lo ha hecho por amor a su hijo Javier, sino por un miedo profundo al escándalo y al Libro Negro. El poder y el orgullo de los ricos siempre ceden cuando el chantaje es preciso y directo. Para hombres como Carlos Boix, las apariencias y la posición social lo son todo.
Regreso al bar Marsella en un taxi viejo. Al entrar por la puerta trasera, veo a Javier y a Solange sentados en una mesa del rincón más oscuro del bar. Carmen les sirve té caliente y unas tostadas. Al verme entrar con el abrigo húmedo y el sobre en la mano, los tres se levantan rápidamente con caras llenas de ansiedad.
Pongo el sobre con el millón de pesetas y los dos billetes de tren en primera clase sobre la madera limpia de la mesa.
—Aquí tenéis todo lo necesario. Un millón de pesetas en efectivo y dos billetes para el tren nocturno directo a París — digo con voz tranquila. —El tren sale a las nueve de la noche desde la Estación de Francia. Pasad el día aquí arriba, en el piso de Carmen. Es seguro. Y, por favor, no lleguéis tarde al andén.
Javier mira los billetes de tren con los ojos muy abiertos y brillantes por la emoción.
—¿Y Morales? ¿Dónde está? ¿Nos está buscando todavía ? —pregunta Javier con el miedo dibujado en su rostro joven .
—Morales ya no es un peligro para vosotros, chico. El Generalísimo Francisco Franco ha muerto esta mañana. Toda la comisaría está sumida en el caos y Morales ya es parte del pasado de este país . Su tiempo de impunidad ha terminado en esta ciudad. Ahora tiene problemas mucho más graves ; tiene que preocuparse por salvarse a sí mismo de la prisión.
Solange coge las manos de Javier entre las suyas y sonríe despacio . Es una sonrisa hermosa, limpia y llena de una esperanza verdadera en el futuro.
—Muchas gracias por todo, Héctor — dice ella en voz muy baja , mirándome a los ojos. —Eres un buen hombre y un gran detective, aunque intentes parecer un cínico sin corazón ante todo el mundo .
—Solo soy un detective cansado y viejo, Solange. Ahora, marchaos cuando sea la hora. Tenéis una vida entera por delante en París. Dejad la revolución de la calle para otros. Estudiad en la universidad, trabajad, vivid vuestro amor y sed felices allí —les digo con seriedad.
Javier me da la mano con una fuerza que no esperaba. Sus ojos expresan una gratitud sincera.
—No olvidará nunca lo que has hecho por nosotros, Héctor. Me has salvado la vida.
—Yo sí lo olvidaré, chico. Mi memoria es bastante mala y bebo demasiado brandy para recordar las cosas buenas —digo yo con una sonrisa cansada y un gesto de la mano.
Los veo salir de la zona del bar hacia las escaleras del piso de arriba, cogidos de la mano y más tranquilos. Carmen se acerca despacio a mí y pone una mano cálida sobre mi hombro mojado.
—Has hecho una gran obra hoy, Héctor. Has salvado a ese chico de terminar en un foso del puerto o en la cárcel. Ahora tiene una oportunidad real en la vida.
—Sí, Carmen. Tal vez tengas razón . Pero yo sigo siendo el mismo detective perdedor de siempre —bebo un trago corto de la absenta que ella me ofrece con amabilidad. —Y ahora, es hora de volver a mi despacho.
Camino despacio por las calles estrechas del Raval. El sol de la mañana empieza a salir con fuerza sobre los edificios antiguos. El cielo ya no es gris, frío y enfermo como los días pasados. Hoy tiene tonos dorados, rosas y naranjas muy hermosos. En la calle Hospital, la gente camina hablando en voz baja y con periódicos nuevos en las manos. Veo a varios vecinos reunidos alrededor de un quiosco de prensa. La palabra “MUERTE” en letras grandes y negras destaca en todas las portadas. Hay una mezcla de alivio y miedo en los rostros.
Llego a mi edificio viejo . Subo las escaleras oscuras despacio. En la puerta de madera de mi despacho, el cristal roto sigue diciendo con sus letras pintadas: “Héctor Beltrán - I vestigacio e”. Nunca tengo dinero para arreglarlo.
Entro en la oficina . El aire huele a polvo , a tabaco negro y a soledad. Me siento en mi silla de madera vieja detrás de la mesa.
Creeeec.
La silla protesta de inmediato por mi peso. Pongo los pies cansados sobre la mesa de madera. Saco una botella de soberano del archivador de metal y sirvo un vaso corto. Miro a la mosca negra en la pared de yeso. Sigue exactamente en el mismo lugar de siempre, frotándose las patas delanteras con paciencia.
—Hola, vieja amiga —digo a la mosca con una sonrisa suave . —El dictador ha muerto hoy. La ciudad y todo el país van a cambiar de color muy pronto . Pero nosotros seguiremos aquí, en las sombras de nuestros despachos.
Bebo el brandy muy despacio. El sabor caliente y fuerte me consuela del cansancio de la noche. Miro por la ventana sucia la luz del nuevo día de Barcelona. La ciudad está despertando a una nueva época. Y por primera vez en muchos años de mi vida, la luz de la mañana parece mucho más fuerte y limpia que las sombras del pasado.
Vocabulario#
- Cede (Ceder): Gives in / Yields
- Chantaje: Blackmail
- Estación de Francia: A beautiful, historic train station in Barcelona near the port.
- Cínico: Cynic
- Marcharos (Marcharse): Go away / Leave
- Oportunidad: Opportunity / Chance
- Destaca (Destacar): Stands out
- Portadas: Front pages (of newspapers)
- Consuela (Consolar): Comforts
- Ojeras: Dark circles under eyes
- Cúpula: Dome / Glass vault (often at train stations)
- Trayecto: Journey / Route
Grammar Note#
- Future Tense (El Futuro Simple):
- La ciudad cambiará (The city will change).
- Nosotros seguiremos aquí (We will continue/stay here).
- Yo lo olvidaré (I will forget it).
- Imperative / Commands (Informal plural):
- Marchaos (Go away / Leave - vosotros imperative of marcharse).
- Dejad la revolución (Leave the revolution - vosotros imperative of dejar).