2.5. La Caída de los Dioses (The Fall of the Gods)#

Morales apunta con la pistola Colt directamente a mi pecho . Su mano derecha tiembla un poco por la tensión y el cansancio, pero sus ojos oscuros son los de un asesino acorralado y desesperado. Sabe que si yo salgo de esta casa con el cuaderno, su vida y su carrera están terminadas.
—¡Morales! ¿Qué estás haciendo? ¿Te has vuelto loco? — grita Carlos Boix con voz alta y asustada. Es la primera vez en su vida que este hombre rico y poderoso siente un miedo real en su propio salón. —Yo te pagué mucho dinero para solucionar este asunto con discreción y en silencio , no para cometer un asesinato violento en mi propia casa de Sarrià.
—Su querido hijo robó mi libro de cuentas, Boix. Y este detective de pacotilla sabe demasiado sobre mis negocios y sobre los suyos. Si no los elimino hoy aquí mismo, mañana por la mañana estaremos todos nosotros metidos en una celda de la cárcel Modelo — dice Morales con voz ronca y sin bajar la pistola un solo centímetro.
En ese momento, Lucía Boix da un paso rápido hacia adelante. Con una fuerza y una decisión que no parecen suyas, se coloca justo delante de mí. Su cuerpo menudo protege el mío de la trayectoria de la bala.
—No va a disparar a nadie en esta casa, Inspector Morales —dice Lucía con una voz firme que corta el aire del salón. —Si quiere matar a Héctor Beltrán, tendrá que dispararme a mí primero. Este hombre ha salvado la vida de mi hijo Javier, y yo no voy a permitir más violencia en mi familia.
—Apártese inmediatamente, señora Boix —grita Morales. Su respiración es rápida, ruidosa y agitada. Su frente está cubierta de gotas de sudor frío . —Usted no entiende la gravedad de lo que hay en juego aquí. Es mi libertad y mi vida. No voy a dudar en disparar.
Me río despacio detrás de Lucía. Agradezco su valor, pero no quiero ponerla en peligro. La cojo suavemente por los hombros y doy un paso al lado, colocándome otra vez frente al cañón de la pistola.
—Morales, eres un dinosaurio político. Tienes una pistola Colt en la mano, pero tu mundo de impunidad y poder absoluto ha terminado esta misma mañana — digo yo con tranquilidad, mirándolo fijamente a los ojos.
—¿ De qué estás hablando, borracho estúpido? —pregunta Morales, apretando los dientes.
—El Generalísimo Francisco Franco ha muerto hoy en Madrid. Su cama de hospital es ahora su tumba. Los Grises y los inspectores como tú vais a perder a todos vuestros protectores políticos en el gobierno. El nuevo gobierno que viene va a querer mostrar una imagen “ limpia ” y democrática a los países de Europa. Van a buscar a policías corruptos y violentos para sacrificarlos ante la opinión pública y la prensa. Y tú, Morales, con tus trajes caros comprados con sobornos, eres el candidato perfecto para ir a prisión.
Morales me mira fijamente. Su mano empieza a bajar un poco. Las gotas de sudor corren por su mejilla. Sus ojos se mueven con rapidez de un lado a otro del salón. Sabe perfectamente que tengo toda la razón . En España, las reglas del poder están cambiando hoy.
—Si disparas hoy en esta casa, cometerás un escándalo internacional. La prensa francesa publicará todas las páginas del Libro Negro. El nuevo ministro de la Gobernación te meterá en la celda más oscura de la cárcel antes de que puedas decir una sola palabra en tu defensa —continúo, dando un pequeño paso adelante.
Carlos Boix interviene rápidamente , comprendiendo la situación política.
—Morales, baja la pistola ahora mismo. Beltrán tiene razón. El viento está cambiando de dirección en Madrid. Si disparas a alguien aquí, yo no te apoyaré ante los jueces. No pondré mi fortuna, mi empresa ni mi apellido en peligro por tu estupidez. Vete de mi casa. Tu tiempo de poder en esta ciudad ha terminado hoy.
Morales respira con mucha dificultad. Mira la pistola negra en su mano. Mira a Carlos Boix, luego a Lucía y finalmente me mira a mí con un odio profundo. Sabe que está completamente solo hoy. Su mano cae lentamente a su costado y guarda la pistola en el abrigo con un movimiento mecánico.
—Maldito seas, Beltrán. Y tú también, Boix. Eres un cobarde. Esto no va a quedar así. La Transición no va a ser tan fácil para vosotros —dice Morales con amargura.
Morales escupe con desprecio en la alfombra cara del salón, da la vuelta sobre sus botas sucias de barro y sale rápidamente de la villa de Sarrià. Escuchamos sus pasos pesados y rabiosos alejarse por el pasillo principal hasta que la puerta de entrada se cierra con un golpe violento.
El silencio vuelve al gran salón de la villa. Es un silencio tenso y pesado , pero el peligro de muerte ha pasado. Miro a Carlos Boix.
—Y ahora, señor Boix. No hay tiempo que perder. Prepare el millón de pesetas en efectivo y consiga esos dos billetes de tren en primera clase para París. Su hijo y Solange están esperando en el Raval, y el tren nocturno sale en unas horas.
Vocabulario#
- Acorralado: Cornered
- De pacotilla: Cheap / Second-rate (detective de pacotilla)
- Apártese (Apartarse): Step aside
- Candidato: Candidate
- Escándalo: Scandal
- Apoyaré (Apoyar): I will support
- Costado: Side (of the body)
- Escupe (Escupir): Spits
- Impunidad: Impunity
- Trayectoria: Path / Trajectory
Grammar Note#
- Conditional sentences with “si”:
- Si quiere matar a Héctor, tendrá que dispararme (If you want to kill Héctor, you will have to shoot me - real conditional).
- Si disparas hoy, será un escándalo (If you shoot today, it will be a scandal).
- Future Tense:
- Estaremos todos en la cárcel (We will all be in jail).
- El nuevo gobierno va a querer… (The new government is going to want…).