2.4. La Villa de Sarrià (The Sarrià Villa)#

El taxi sube despacio por las calles empinadas hacia el norte de la ciudad. El trayecto desde el Barrio Chino hasta el barrio de Sarrià parece un viaje entre dos mundos diferentes. Aquí, las calles son amplias, tranquilas y extremadamente limpias. No hay basura tirada en las esquinas, ni ropa colgada de los balcones, ni olor a alcantarilla . En su lugar , hay árboles grandes y verdes, y villas enormes escondidas detrás de muros altos de piedra. Es el refugio de los industriales ricos, los hombres que controlan la ciudad y no quieren ver la realidad de sus calles.
Llego frente a la casa de la familia Boix. Es una villa de estilo moderno, rodeada por un jardín grande y bien cuidado . Camino por el sendero de piedra y toco el timbre de metal de la entrada principal. Riiing. El sonido hace eco en el interior de la casa.
Lucía Boix me abre la puerta personalmente. No lleva su abrigo de pieles caro, sino un vestido de seda sencillo pero muy elegante. Su rostro está pálido y tiene ojeras oscuras. Sigue pareciendo una reina triste y asustada. Al verme con la ropa húmeda y el rostro cansado, da un paso atrás, sorprendida.
—¿Héctor? ¿Qué haces aquí? ¿Has encontrado a mi hijo? ¿ Está bien ? —pregunta con una urgencia desesperada en su voz .
—Javier está vivo , señora, y está a salvo en un lugar seguro. Pero necesito hablar con su marido inmediatamente. Es un asunto de vida o muerte — digo con voz seria.
Lucía asiente en silencio y me hace pasar a un gran salón con techos muy altos, alfombras persas y muebles caros de madera noble. En un rincón , junto a un gran ventanal que da al jardín, un hombre alto y elegante fuma un puro cubano y sostiene un vaso de cristal con brandy . Es Carlos Boix. Tiene el pelo gris, perfectamente peinado, y una mirada dura y fría, acostumbrada a mandar a miles de obreros.
—¿Quién es este hombre, Lucía? ¿Por qué dejas entrar a un desconocido con la ropa mojada? —pregunta él con un desdén evidente en su tono.
—Es el detective privado , Carlos. El hombre que contraté. Ha encontrado a Javier. Nuestro hijo está vivo.
—Te dije que no necesitábamos a un borracho de los barrios bajos, Lucía. El Inspector Morales se está encargando personalmente de buscar a nuestro hijo. Él tiene todos los recursos de la policía .
Me río con desprecio y doy tres pasos firmes hacia el centro de la habitación, dejando huellas de agua en la alfombra cara.
—El Inspector Morales no está buscando a su hijo para salvarlo, señor Boix. Morales busca esto —saco el cuaderno negro de plástico de mi abrigo y lo muestro bajo la luz de la lámpara. —Y anoche Morales disparó e intentó matar a Javier en el puerto para conseguirlo. Su hijo se salvó porque saltamos al mar .
La cara de Carlos Boix cambia por completo al instante. Sus ojos se abren y su cuerpo se pone rígido. Deja el puro sobre un cenicero de cristal tallado con manos temblorosas.
—¿El Libro Negro? —susurra con voz ronca .
—El mismo. Aquí están apuntados todos sus secretos financieros y políticos , señor Boix. Sus cuentas bancarias secretas en Suiza, sus sobornos constantes a los inspectores de policía y los pagos mensuales a Morales para encarcelar y silenciar a los líderes de las huelgas en sus fábricas.
—¿Cuánto dinero quieres por ese cuaderno, Beltrán? —pregunta Carlos Boix, intentando recuperar el control de su voz y su postura de negociador. —Pon un precio. Soy un hombre muy rico y puedo pagar cualquier cantidad. Pide lo que quieras.
—No quiero su dinero para mí. No me interesa. Quiero un millón de pesetas en efectivo para Javier. Y dos billetes de tren en primera clase para París, a nombre de Javier y de su novia francesa Solange. Tienen que salir de España esta misma noche desde la Estación de Francia. Ese es mi precio.
Carlos Boix duda. Mira a su esposa Lucía. Ella lo mira con ojos suplicantes y llenos de lágrimas, rogando por la vida de su único hijo.
—Está bien — dice Carlos Boix con un suspiro de derrota. —Lo haré. Dame el cuaderno ahora mismo y prepararé el dinero y los billetes.
—El cuaderno se queda conmigo por ahora, señor Boix. No soy tonto. Si yo no llamo a un amigo periodista en una hora, él entregará copias de estas páginas a la prensa internacional en Francia. Es mi seguro de vida.
De repente , una voz fría, ronca y metálica suena desde la puerta abierta del salón:
—No vas a llamar a nadie, Beltrán. Y no vas a salir vivo de esta casa.
Morales entra lentamente en el salón. Tiene la ropa de paisano húmeda y arrugada, y sus zapatos caros están cubiertos de barro negro del puerto. Su cara está roja de rabia y fatiga. Y en su mano derecha, sostiene una pistola Colt apuntando directamente a mi pecho .
—El detective privado ha sido muy listo. Pero tu juego termina aquí hoy —dice Morales con una sonrisa cruel.
Vocabulario#
- Timbre: Doorbell
- Desdén: Disdain / Scorn
- Puro: Cigar
- Cenicero: Ashtray
- Encarcelar: Imprison / Jail
- Suplicantes (Suplicante): Pleading / Begging
- Barro: Mud / Clay
- Ojeras: Dark circles under eyes
- Defensa: Defense
Grammar Note#
- Comparative and Superlative Adjectives:
- Una zona muy diferente al Barrio Chino (A very different area from…).
- Soy un hombre muy rico (I am a very rich man).
- El detective ha sido muy listo (The detective has been very clever/smart).
- Present Perfect vs. Pretérito Indefinido:
- ¿Has encontrado a Javier? (Have you found Javier? - Recent past / connection to present).
- Morales intentó matar a Javier (Morales tried to kill Javier - Specific completed past action).